Cucarachas I

July 24th, 2008

Cuando uno piensa en plagas de insectos, la primera imagen que se forma en nuestra mente es la de una cucaracha cruzando de una grieta a debajo del sofá. Hay pocos bichos que generen el miedo y el asco que da una cucaracha a hombres y mujeres por igual. Los blatodeos, nombre científico genérico para el orden de insectos hemimetábolos, gracias a los diversos estudios que se han realizado sobre ellos se han convertido en unos insectos casi mitificados por derecho propio. Muchos de estos mitos son ciertos y otros no tanto. Por ejemplo: las cucarachas son capaces de esparcir al menos 33 tipos de bacterias, 6 tipos de gusanos parásitos y 7 clases de patógenos humanos sólo paseándose por el suelo; pero por otro lado, en cuanto a consumo de provisiones y, sobretodo, transmisión de enfermedades, hay muchos otros insectos tan comunes como las moscas, los escarabajos y las pulgas que causan muchos más perjuicios a los seres humanos que las cucarachas. Otro ejemplo: se dice que estos repulsivos insectos serían los únicos que sobrevivirían a un holocausto nuclear gracias a su capacidad de resistir una dosis de radiación de 6 a 15 veces superior que nosotros, humildes seres humanos; aún así, una vez más, hay otros insectos como la mosca del vinagre o la avispa parasitoide que son más resistentes a la radiación que la cucaracha.

Aunque algunos de los mitos sobre la cucaracha han sido exagerados con el tiempo, hay otros que son tan ciertos como que el agua moja. Una de las curiosidades más espectaculares reside en la gran capacidad de supervivencia de las cucarachas: para empezar, son inmunes a muchos venenos y bacterias y además, si se les brinda la oportunidad son capaces de desarrollar inmunidad a varias sustancias dañinas como el veneno de las abejas. Algunas especies de cucaracha pueden sobrevivir sin beber agua durante un mes y otras, son capaces de conseguir el líquido elemento mediante la absorción de la humedad ambiental. Probablemente, la característica más sorprendente de las cucarachas es su habilidad para sobrevivir varias semanas sin cabeza. Existen muchos factores para explicar esta exagerada tenacidad con la que se agarran a la vida pero el factor clave es que el cerebro de la cucaracha no está en su cabeza sino en el cuerpo. La prueba de que no es el único factor es que la cabeza de una cucaracha separada de su cuerpo también puede vivir durante varias horas hasta que se le agota la energía. Así, las dos partes de una cucaracha decapitada acaban muriendo porque no pueden alimentarse.

One Response to “Cucarachas I”

  1. Miguel Ramirez Says:

    Espero q lo leas muy detalladamente y te aprendas cada linea de este articulo… pues te hare preguntas…

    Eres terrible Miguel… huy no me agradas!!!!!!!!!!!

    ESTO ES PARA Q T QDE CLARO Q NO SOY MENTIROSA.
    MMMM >[

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