Tratamiento de madera: carcoma y termita.

Aplex Plagas S.C.P ofrece tratamiento para madera afectada por Xilófagos:

Carcoma

Las especies de escarabajos tipo carcoma que más frecuentemente atacan maderas estructurales en edificios o muebles, pertenecen a las familias Anóbidos, Lyctidos y Carambífidos. Son organismos que se alimentan de los principales componentes de la madera (celulosa y lignina).

Anóbidos. Las hembras de estos escarabajos depositan sus huevos en las grietas de la madera. De estos pequeños huevos emergen larvas que son las causantes de túneles y galerías en la madera afectada. Cuando la larva alcanza su total desarrollo se transforma en pupa emergiendo al exterior mediante taladros que realiza en la madera, produciendo pequeños agujeros en la misma.

Lyctidos. Ataca maderas con alto contenido en almidón, produciendo un ataque similar al de los Anóbidos pero el orificio de salida es algo menor produciendo un polvo finísimo.

Carambífidos. Son de mayor tamaño que los anteriores y las larvas tienen segmentos muy marcados con la cabeza hundida en el tórax. El daño en la madera es más extenso ya que los túneles son enormes. Los adultos emergen de la madera en verano produciendo orificios de salida grandes 3-6 mm. Y ovales.


Termitas

De las 1.900 especies de termitas que se conocen, sólo unas 50 atacan la madera de edificios, el resto destruye cosechas, pero normalmente no son objeto de trabajos de control.

En cuanto a su clasificación, lo más importante no es el nombre de las especies, sino el grupo al que pertenezca. Hay dos grupos principales: Subterráneas y termitas de la madera seca. Son sus hábitos muy diferentes los que determinan el método de control.

Como en todas las organizaciones bien regidas, existen individuos diferenciados con funciones definidas.

El apareamiento tiene lugar entre machos (reyes) hembras (reinas). Las larvas producen huevos, a veces miles por día. Las larvas resultantes se transforman en obreras que van en busca de alimento (madera y otras materias vegetales). Las termitas soldado, también desarrolladas de las larvas, son sólo del grupo subterráneas.


 Subterráneas

Las colonias suelen encontrarse en el suelo, para alcanzar las estructuras de la madera situadas sobre el nivel del suelo, las termitas obreras construyen una especie de tuberías.

Las termitas subterráneas atacan principalmente la parte blanda y joven de maderas húmedas, haciendo túneles paralelos a la fibra. El hecho de que estos insectos dañen la madera se debe a que pueden digerirla, ayudados por enzimas o protozoos intestinales.

En interiores, ampollas oscuras en las maderas son signos de ataque, así como sonidos.

El control de este tipo de insectos es más fácil si se adoptan medidas preventivas adecuadas (edificios con drenajes y ventilación; pesticidas aplicados al suelo...)

El tratamiento curativo, cuando se ha producido el ataque es más complejo, ya que hay que destruir los nidos y tratar toda la madera afectada, eliminándola o estableciendo barreras químicas que impidan la continuación del ataque. Suelen emplearse productos muy residuales: oleosos o emulsionables en agua impregnándose e inyectándolo en maderas afectadas.

La utilización de productos gaseosos bajo cubiertas puede ser otra solución pero este método no tiene efectos residuales y no proporciona protección contra nuevas infestaciones.


Termitas de la madera húmeda

Estas termitas viven y anidan sobre madera húmeda, no necesitan el contacto con el terreno y no dependen de la humedad del suelo. Una hembra pondrá huevos en las grietas de la madera existente, sino se hace nada las termitas llegarán a invadir toda la madera. No crean un nido fijo, se mueven a lo largo de sus galerías, limpias y sin tierra. Al contrario que las huevas en el interior de las maderas. Sus gránulos fecales son eliminados a través de pequeños agujeros practicados a tal fin en la madera.

La solución ideal al problema es tratar las maderas, antes de emplearlas para la construcción, con productos químicos a presión; esto asegura que no será atacada.

Sólo se pueden controlar estas infecciones aplicando insecticidas directamente a las maderas o por fumigación completa de los edificios con gases como el bromuro de metilio o el floruro de sulfirio (este último sistema aparte de tener un coste elevado es peligroso por la altísima toxicidad de los compuestos aparte de no ser residual).

Por tanto suele ser preferible el tratamiento directo de las maderas con un insecticida de larga vida residual, de tipo oleoso. El producto se puede aplicar por:

  • Impregnación, con brocha o pulverizador, sobre maderas de pequeña sección

  • Inyección, previo taladro e inserción de válvulas, seguida de impregnación, en caso de maderas gruesas o pintadas.

Otra patología de la madera puede ser la producida por los ataques de hongos.